sábado, 2 de marzo de 2013
poema
Nos pasábamos el día disecando huesos huecos,
sacos de pájaro.
Y nosotros
malditas cuatro mitades concretas
ahora concretas y separadas por el fin de las letras;
no quiero abrir más ese cuaderno azul.
me dejaste volar un delirio, palabra difamada de galera rota
salvando crepúsculos,
ripios altos de la mente
alternando máscara lengua
afilada platinada luna en la sombra
y el todo de mi cuerpo.
Roto, nuestro todo roto.
te recuerdo sin ir más lejos,
indisolubles como una pluma y el cielo.
¿Dónde estabas cuando afuera pisé mi sombra?
Analizo mi mente, mi mente analiza
Ahora es tarde
noche sueño,
despierto.
Telarañas de café
la borra dueña del futuro
en el ángulo perdido
patas de la telarañas
en el techo descascarado.
En las paredes manos
y mis manos alienando
mi sentir de fantasmas.
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